Celos
Entonces se hace un nudo en el estomago terrible. Entran ganas de llorar y comienza un intento de tranquilizarse. El cuerpo responde acomodandose a donde esté, para hacer más comoda la situación; agachando la cabeza por si acaso alguien lo viese. Intentar calmar la respiración agitada, pocas veces con mucho éxito, pero funciona medianamente bien.
Cuando está algo tranquilo, el remedio casero va teniendo efecto, siempre hay algo que proboca que se desmorone de nuevo y hace que, se escape la primera lágrima, y al intento de secarla, salga otra más...
No es un sentimiento agradable, ni mucho menos...
Tras un, casi siempre, largo rato de llanto continuo, los pañuelitos de papel al lado, se relaja y tranquiliza y se calma, aunque cueste, y acaba teniendo una o varias horas, que si me hacen algo, de seguro que volvería a llorar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Te pareció un buen comentario? Comentame lo que te gustó, o valoralo a tu gusto ;)